Solemos resistirnos tanto a lo real, que lo imaginario está ahí para salvarnos, sin dejar de predominar.
“Corrompí mi corazón, mi mente y mi alma para dejarte entrar ¿Y qué hiciste tú? Arruinaste lo poco que había dentro.”—
(via bohemiofilosofico)
Pienso en ti, ahora, siempre, pienso en ti, incluso cuando no quiero pensar, y también cuando no sé qué pensar. Siempre estás en mi mente.
Escritor de sueños
(via estrellas-sin-colorl)
“Hay personas que al principio parecen salvarte y te terminan matando.”— Recovecos de mi alma
(via contigoalvacio)